
Con el objetivo de estar bien preparados a la hora de socorrer y atender a una víctima se realizó un simulacro de rescate en la piscina municipal de San Agustín del Guadalix. En el mismo intervinieron de forma coordinada socorristas y personal médico de la piscina, agentes de Protección Civil y de la Policía Local.
En esta época estival las piscinas municipales son el reclamo por excelencia de municipios y ciudades para sofocar el calor. Pero para que todo dispositivo funcione bien en una situación donde la vida está en riesgo es necesario estar preparados.
“La idea de este simulacro es actuar como si la víctima se hubiese golpeado debido a un mal salto”, explicó Javier Muñoz, gerente de Agua Norte, la empresa que gestiona la piscina municipal. Para llevar este simulacro a un nivel mayor de complejidad, la víctima simuló entrar en parada cardiorrespiratoria.

La rapidez y el cuidado a la hora de sacar del agua a un accidentado que ha sufrido una lesión traumática debido a un mal salto son de vital importancia, según explicaron los participantes en el evento. Por ese motivo recurrieron a todos los elementos necesarios para inmovilizar al accidentado antes de sacarlo del agua, como el tablero espinal y el collarín.
Al borde la piscina fue el supuesto accidentado fue atendido por un médico y un ATS, con el fin de reanimarlo y estabilizarlo. Posteriormente se procedió a subirlo a la camilla y llevarlo hasta la ambulancia de Protección Civil. Mientras tanto, la Policía Local cortaba el tráfico a la entrada al parking para facilitar la rápida salida de la ambulancia.









